supuestos subyacentes a la idea de Dios  
     
 
 

La propia forma en que el cerebro funciona nos permite detectar patrones automáticamente para entender y lidiar con el mundo. Asimismo, nos permite inferir causas e intenciones automáticamente. Como consecuencia, podemos experimentar el sentido intuitivo de una presencia intencional y oculta, hasta los propósitos ocultos en la naturaleza.(1)

Partiendo del supuesto subyacente de intención oculta en la naturaleza, se infiere que debe haber una mano oculta detrás de ello: alguna entidad causante intencional, que ordena y guía las cosas.(2) Así, el supuesto de intención en la naturaleza subyace a la idea clásica de un dios. Si fuera objetivamente verdadera, daría apoyo a la proposición de que exista de verdad.

Si el universo y las cosas en él se crearan por una mano oculta intencional, quedarían indicios delatores de ello. Pero bajo la lupa crítica, no se observa ni el más mínimo indicio de intención, ni de autoría, ni de propósito oculto preexistente en la naturaleza. Más bien resulta ser tal como se esperaría si no interviniera ninguna entidad causante oculta e intencional.(3)

De hecho, la investigación genética revela más indicios de procesos aleatorios que indicios de adaptación por selección natural –pero ningún indicio de planificación inteligente.(4) En síntesis, cuanto más rigurosos los criterios para examinar la presunción de una intención oculta en la naturaleza, tanto más infundada se revela.(5)

Por supuesto, la revelación de que el universo carece de propósito pre-existente no significa que no podemos deliberar y adoptar propósitos humanos.

<--- volver al inicio continúa
 
 

Resulta más seguro más razonar sobre los hechos observados que sobre suposiciones. A primera vista, las suposiciones nos pueden parecer acertadas; pero si no lo son, nos pueden conducir a conclusiones gravemente equivocadas. Por eso, solo se justifica sacar conclusiones hasta donde lo permitan los hechos relevantes observados.(6)

El principio de parsimonia señala el camino general más directo para llegar a una explicación acertada: minimiza la cantidad de retiradas en la trayectoria total. Por eso, entre explicaciones rivales que tienen la misma capacidad explicativa y predictiva, favorecemos la más económica –con sólo la cantidad justa y necesaria de entidades fundamentales, entidades causantes, conceptos, principios, coeficientes, etc.(7)

Las explicaciones de creación deliberada del universo por una supuesta entidad divina preexistente son problemáticas.(8) Sólo posponen la pregunta inevitable: ¿De dónde vino el supuesto creador divino? ¿Acaso fue creado por aún otra entidad causante intencional y oculta?

Las explicaciones causales de cosmogénesis espontánea, basadas en principios ampliamente corroborados como verdaderos, resultan más coherentes que las explicaciones basadas en suposiciones ingenuas de mano oculta.(9) Es más, el postulado adicional de una entidad causante intencional del universo ni se justifica, ni es necesario.(10)

borrador al 15 oct. 2012. Para revisión crítica. Carmen Chase
¿Encontró un error? Comuníquenoslo.

Un argumento para el origen humano de Dios

la carga de la prueba

 
 

1. Véase: “SuperSense: Why We Believe in the Unbelievable”, Bruce M. Hood, (HarperOne abr. 2009), cap. 3.; Why Would Anyone Believe in God?”, Justin Barrett, (AltaMira Press, 2004); “RELIGION EXPLAINED” Pascal Boyer, (Basic Books 2002). También “The Believing Brain”, Michael Shermer, (Times Books, 2011), cap. 4 “Patternicity” y cap. 5 “Agenticity”. Este último entra en gran detalle neurocientífico. También ver: “The God Instinct”, Jesse Bering Ph.D., (Nicholas Brealey Publishing, 2010) que explica el sentido intuitivo de una presencia intencional y oculta.
2. Justamente, la creencia en una relación causa-efecto, donde no es de esperarse ni se corrobora como verdadera, se llama superstición.
3. La complejidad en la naturaleza puede resultar de procesos físicamente realizados, no-intencionales. Para ilustrar, investigando descubrimos las razones por las cuales las hojas del árbol se abren al sol. Pero dichas razones no tienen ningún autor. Hasta investigar las relaciones causa-efecto y hacerle ingeniería inversa, dichas razones no están representadas en ninguna mente, ni hablar de atribuirle al árbol una supuesta mente arbórea que pensara en ellas. No se justifica atribuirle al árbol las propiedades humanas de deseos ni intención consciente, ni suponer que el árbol ha adoptado ese propósito tras una larga deliberación. Para un tratado clásico sobre el supuesto subyacente de intenciones en la naturaleza, ver “El Relojero Ciego”, Richard Dawkins (Editorial Labor).
4. Véase “God – the Failed Hypothesis: How Science Shows that God Does Not Exist”, Victor J. Stenger, (Prometheus Books 2007). Traducción publicada por Editorial Ma non troppo, 2008, con el título inexacto “EXISTE DIOS?”
5. Un motivo verosímil de la presunción de intención oculta en la naturaleza es que viene dada por un sentido intuitivo de una presencia intencional y oculta.
6. Las intuiciones personales, sobretodo las ingenuas, son un criterio de verdad poco fiable, como lo demuestra la historia del pensamiento humano. Para llegar a una conclusión más segura, no alcanza suponer pasivamente; debemos preguntar cuáles hechos esperar y buscarlos activamente. Por ej. si ocurrió X, ¿qué resultaría? ¿qué efectos se esperarían? Y caso contrario, si NO ocurrió X, ¿qué resultaría? ¿qué efectos se espeararían?
7.véase principio de parsimonia –justificación teórica de. También conocido como la Navaja de Ockham.
8. Un universo físico, creado deliberadamente por una supuesta entidad divina, sería un efecto físico. Si los efectos físicos se deben a causas físicas, entonces se esperaría que sea física la causa raíz del origen del universo físico. ¿Qué procesos utilizó el supuesto creador divino para realizar semejante hazaña física? ¿De dónde vino la materia prima y/o energía? etc...
9. La relación de indeterminación de Heisenberg o principio de incertidumbre permite la aparición espontánea e incausada de energía en un vacío –sin violar la conservación de energía. Dicha aparición espontánea e incausada de energía explica, en forma relativamente eficiente, una chispa inicial del universo, coherente con los actuales conocimientos pertinentes. Cabe señalar que nuestras intuiciones de causa y efecto resultan desacertadas a nivel subatómico. Ver “Has Science Found God?”, Victor Stenger, (Prometheus Books 2003) cap. 6 y 12. También ver Vilenkin 1988; “Guth's Grand Guess”, Discover Magazine, abril 2002; más recientemente A Universe from Nothing, Lawrence Krauss, (editorial Free Press, 2012), y también falso vacío. Otra posible explicación de nuestro universo es que se originara espontáneamente en un hipotético multiverso eterno, algo así como las burbujas en una caldera de agua en ebullición.
10. Los físicos teóricos Hawking y Mlodinow afirman en su libro The Grand Design (editorial Bantam, 2010) que el postulado de un creador sobrenatural es innecesario.

twitter facebook
 
 
política patrocinadores enlaces
**********************************************************************************************